¡VIVA MÈXICO!


Alli tambien conocimos la iglesia que es muy colorida y colonial. Por dentro no permitian sacar fotografias ya que los nativos mantienen ritos de su cultura, fue muy raro para nosotros, en el templo no habia sillas, la gente estaba en el piso rodeados de velas de distintos colores, y rezando en su dialecto Tzotzil, el piso estaba cubierto de hojas de pino, las estatuas de los santos tenian un espejo para que al mirarlos no les quiten el alma, incienso y ofrendas como por ej gallinas.increible! se los aseguro.
Por la tarde fuimos todos a almorzar a un Rancho en donde disfrutamos de las Charrerias
Un paisaje helado pero lleno de magia , en donde la paleta de colores esta entre los azules, celestes y verdes Tuve la oportunidad de recor...